jueves, 21 de mayo de 2015

Prasiotrino, la nueva gema del siglo XXI. Por Tito Maciá


  
El mundo de las piedras preciosas y semipreciosas es apasionante, hay piedras que pueden transformarse en gemas valiosas después de un tallado.

El grupo del cuarzo es uno de los más ricos en variedades de colores, formas y propiedades.  Los cuarzos han sido conocidos y usados por la humanidad desde la remota antigüedad, eran los recursos del chamán para ayudar a sanar y mejorar las condiciones de vida de las personas de su pueblo. El chamanismo integra elementos médicos, religiosos e incluso técnicos, son los recursos etnológicos de los que disponían y disponen las culturas naturalistas.  Los cristales de cuarzo están compuestos generalmente por Silicio y Oxígeno y cuando se añade otra sustancia adquiere un color, una peculiaridad y una propiedad. Si contiene óxido de manganeso adquiere una tonalidad violácea, es decir emite luz en una longitud de onda determinada y la conocemos como amatista y así cada cristal de cuarzo añade un matiz que le otorga un color  Hay cuarzos transparentes, blancos, rosas, verdes, amarillos, anaranjados, rojos, azules y violáceos, todos los colores y todas las propiedades de los 7 rayos están disponibles en los cristales de cuarzo.  Desde la tradición castellana, a través de los lapidarios de Alfonso X y los escritos de autores como Gaspar de Morales y otros autores tradicionales se asocia a las gemas con los cuerpos celestes. En la antigüedad utilizaban gemas y minerales para conectar a las personas con la influencia de las estrellas. Los astrólogos de la antigüedad, los que conocían el secreto de fabricar coronas y joyas con propiedades especiales, tomaban a las estrellas como puntos de anclaje para las gemas que usaban en sus objetos de poder y talismánicos.  Para ellos, las gemas eran de la misma naturaleza que las estrellas, pues  son objetos capaces de contener luz y emitirla después.  Cada gema conecta con una estrella, tiene su misma longitud de onda y al sintonizar con ella cumplen la función de activar o ampliar las influencias emitidas por estos lejanos astros.  Para los antiguos, las gemas eran como antenas capaces de captar las vibraciones celestes de las estrellas, por ello operaban en conjunto con gemas y estrellas.  Visto desde un punto de vista moderno, no deja de ser sorprendente, pues las características esenciales de las estrellas es la emisión de radiaciones en forma de luz, desde un lugar preciso del cielo, punto este que se puede reflejar en un tema natal. Mientras que la particularidad de las gemas es su capacidad de retener y reflejar de manera multiplicada la luz que recibe.  En las antiguas culturas naturalistas, se compara el brillo refulgente de las gemas, con el brillo luminoso de las estrellas; para ellos las gemas están sometidas a una relación directa y particular con los astros, gemas y astros tienen una relación analógica que los hace inseparables.  Esta relación de las gemas con las estrellas se repite en las culturas mas avanzadas, pero es en la tradición castellana, de origen oriental, de donde se extrae la clave de la influencia y el correcto uso astrológico de las gemas. Siguiendo el postulado tradicional de "lo que está arriba como lo que está abajo": arriba en el cielo resplandecen las estrellas y abajo en la tierra lucen las gemas. Esta simple ley otorga la llave del poder maravilloso y oculto de las gemas.

 Las estrellas son fuentes de energía en forma de ondas y de luz, aunque son fuentes muy lejanas, suelen ser enormes masas que emiten constantemente vibraciones en forma de luz de una determinada longitud de onda. Por otro lado, las gemas son receptáculos de luz, vasos herméticos que absorben, multiplican y reflejan la luz, también en una determinada longitud de onda.  Según la tradición, gemas y estrellas se emparejan, sintonizan, están en contacto directo, como un aparto de radio está en contacto con al emisora con la que sintoniza, formando una unidad indisoluble. Este es el secreto de las propiedades maravillosas de las gemas. Cada gema tiene su estrella gemela, de su mismo color, de idéntica vibración.  El prasiotrino, la nueva gema de cuarzo bicolor, verde y amarilla, combinación natural de prasio y citrino,  tiene también su estrella en el cielo, el punto de luz que le otorga una cualidades mágicas, talismánicas y de poder.  El prasiotrino sintoniza con la estrella Han. En el cielo hay estrellas de todos los colores, tamaños y temperaturas imaginables; las hay negras, oscuras y frías que ni se ven, solo las percibimos gracias a los radiotelescopios; las hay enormes rojas y calientes y las hay pequeñas pero de temperaturas altísimas, sólo hay unas pocas estrellas del color de la llama verdosa de un soplete, así es Han, la zeta de Ofiuco, una pequeña estrella de magnitud 2.56 situada a 554 años luz que alcanza los 50.000º de temperatura, es una estrella que desprende un calor inimaginable e incomprensible para nuestra mente, es una de las estrellas más calientes de nuestro universo próximo.  Para localizar visualmente esta estrella en los meses de verano, basta con alzar la vista desde la estrella Grafias, la más alta de la constelación de Escorpio y encontrar dos estrellas bastante juntas, estas son Yed Prior, la que está más a la derecha, y Yed Posterior, la de la izquierda, estas dos estrellas forman el ángulo occidental inferior de la figura del Cazador de Serpientes, al mismo tiempo que forman parte de la Serpiente.  A la izquierda de las dos estrellas Yed, un poco hacia abajo surge otra estrella no demasiado brillante, esta es la estrella Han, una de las pocas de color verde amarillento y de temperaturas de las más altas, de la clase O9, en la actualidad está situada en el grado 8 Sag 30 en 10 S 25. Su naturaleza es semejante a Venus con una combinación de Urano, su significado o su influencia se considera benéfica por su fuerte intensidad vibratoria.  Esta estrella influye elevando a la persona por encima de las de su grupo social haciendo que destaquen por alguna cualidad, condición o gracia artística, la estrella lo eleva si la persona tiene "material" o "madera" de artista original, que es la vibración pura de la estrella. El uso del prasiotrino conecta a quien la lleva con la influencia de esta estrella.  La fuerza de estrella conectada con el prasiotrino se agarra a lo que la persona tiene de artista o de gracia, y eleva hasta encumbrarlo o dejarlo en estado de libertad de servicio.   El prasiotrino, de manera semejante al amatrino, otro cuarzo que integra la amatista y el citrino, es una gema con doble naturaleza o con influencia múltiple en la que dominan dos rayos o dos tipos definidos de energía; el primer rayo, que se corresponde con el dorado y el amarillo y el cuarto rayo que es de color verde.  

 La combinación de éstas don fuentes de energía sutil aumentan el encanto personal, incrementan la capacidad de organización, mejoran la autoestima, es un antidepresivo natural y mejora las manifestaciones sentimentales o de índole romántico. En el plano físico aumenta la resistencia ante las enfermedades.  
Tito Maciá.


viernes, 8 de mayo de 2015

Los cristales, herramientas de comunicación angelical




Los cristales (regalos preciosos de la madre Tierra) han existido desde el inicio de los tiempos, siendo utilizados por diversas civilizaciones y culturas: egipcios, babilonios, asirios, aborígenes australianos e indígenas norteamericanos entre otros. Estas maravillosas estructuras cristalinas reflejan a cabalidad la magnificencia de la Divinidad. Dentro de su reino, su estado evolutivo es perfecto; sus moléculas vibran a una misma frecuencia y se encuentran alineadas armoniosamente con el pulso del universo.

Funcionan como puente despejando el camino entre nosotros, los seres humanos y los reinos superiores o celestiales. Los cristales son una herramienta maravillosa para conectarnos con los seres de luz, ya que magnifican la energía angelical, incrementando la recepción de los mensajes que nuestros ángeles desean enviarnos. De igual manera nos conectan con nuestro subconsciente para equilibrar el flujo de nuestra energía. En esta lección usaré la palabra cristal, aunque algunos son catalogados como minerales, rocas, piedras o gemas. Sin embargo, comúnmente se les llama a todos cristales.

Dentro del mundo físico, los cristales pertenecen y son la representación máxima del reino mineral. En el mundo espiritual, hacen parte del reino elemental que incluye los espíritus que guardan, sanan y protegen nuestro planeta tierra. Son como “ángeles de la naturaleza”, cuya energía es mas “densa” que la de los ángeles de las dimensiones celestiales, lo que significa que vibran en una frecuencia más lenta, lo que los hace “visibles” a nuestros sentidos físicos. Los cristales imprimen en nuestra aura vibraciones que sanan, equilibran y armonizan tanto nuestros chakras (centros energéticos) como nuestros cuerpos físico, mental, emocional y espiritual.

Los cristales amplifican tanto su propia energía como la energía universal divina. Además la energía que entra en un cristal es diferente de la que sale. De ahí su función sanadora: como están rodeados de un campo energético similar al nuestro, al entrar en contacto con nosotros transforman y equilibran nuestra energía deficiente. Generalmente los cristales opacos (Hematite, Malaquita, Lapislázuli, etc.) son receptores de energía en mayor grado que emisores y los transparentes (Amatista, Cuarzo, Citrino, etc.) son emisores y regeneradores.

La elección de un cristal está condicionada por la situación que queramos trabajar en este momento de nuestras vidas. Así que la forma más sencilla sería consultar a un experto, cuáles son los que por sus propiedades naturales puedan ayudarnos mejor en nuestro proceso de evolución personal. Claro está que lo ideal es confiar en nuestra intuición y escoger no el más “hermoso” sino es que más nos llame la atención. En realidad son ellos los que nos escogen a nosotros. ¡Tal cual! Después de hecha la elección, pregunta al vendedor cual es su uso y comprobarás que era justo el que necesitabas.

Los cristales pueden ser usados colocándolos en nuestro entorno o directamente sobre el cuerpo en su forma natural o pulidos en joyas. También en elixires (no todos, ya que algunos son tóxicos como el azufre) y en esencias. Algunos pueden ser utilizados en la noche, ubicándolos debajo de la almohada.

Después de adquirir un cristal debe limpiarse para retirar cualquier vibración que haya quedado impresa de otras personas o inclusive del sitio donde permanecía antes. El método más recomendado consiste en ponerlo debajo del chorro de agua (tibia) y luego dejarlo por lo menos 24 horas en sal marina. Este procedimiento se debe repetir por lo menos cada semana si es un cristal de uso personal y cada mes en el caso de los cristales colocados para armonizar los ambientes. Además, es conveniente no permitir que otra persona toque nuestro cristal de uso personal. También se deben recargar sus fuerzas por lo que es conveniente exponerlos a la luz del sol o de la luna, dependiendo de sus características.

A continuación una breve guía de las propiedades de algunos de los cristales más usados y conocidos en nuestro medio. Incluyo además los nombres de los arcángeles que se les relacionan:

AMATISTA: Color violeta. Ideal para meditar. Posee una vibración protectora a nivel del aura, transmutando lo negativo. Es un cristal de superación, renovación, paz interior. Brinda serenidad y confianza. Acelera el desarrollo de las habilidades psíquicas. Arcángeles: Jeremiel y Zadquiel.

AVENTURINA VERDE: Proporciona calma, serenidad y armonía. En sanación alivia dolencias relacionadas con el sistema nervioso. Disminuye la ansiedad, la tristeza, la preocupación y el nerviosismo. Desarrolla el crecimiento espiritual y la gratitud por lo que ya se tiene. Arcángeles: Rafael, y Raguel.

CITRINO: Color amarillo dorado. Posee vibración dinamizadora tanto física como psicológica. Proyecta acción y movimiento. Estimula la confianza y la prosperidad. Expande el optimismo y la capacidad de celebrar la vida. Ayuda a mantener ideas y pensamientos con claridad y lucidez. Arcángeles: Ariel, Jofiel.

CUARZO CRISTAL DE ROCA: Color transparente. Es por excelencia el mineral usado para sanación. Limpia y mueve energías negativas. Expande y fortalece el aura. Libera emociones y trae calma. Incrementa la claridad en los pensamientos y aporta agilidad en la percepción. Ayuda a revelar la verdad. Arcángeles: Ariel, Gabriel, Haniel, Miguel, Rafael, Raziel y Sandalfón.

CUARZO ROSADO: Se le conoce popularmente como “La Piedra del Amor, Amistad y Armonía”. Sana suavemente las heridas del corazón causadas por decepciones en el amor. Posee cualidades de sedación y relajación, liberando tensiones tanto físicas como mentales. Arcángeles: Chamuel, Rafael y Ariel.

OJO DE TIGRE: Color amarillo dorado hasta marrón oscuro. Protege de envidias, celos y energías negativas. Aporta objetividad, humildad y autoestima a la vez. Adecuada para personas tímidas, inseguras y débiles. Es dinamizadora y estimulante. Ayuda a realizar las metas materiales y profesionales. Alivia dolencias relacionadas con el sistema digestivo. Arcángeles: Uriel.

SODALITA: Color azul con manchas blancas. Fortalece el intelecto, estabiliza las emociones, clarifica la percepción y expande la conciencia durante la meditación. Mejora el contacto y la comunicación con otros. Limpia el sistema linfático y fortalece el sistema inmunológico. Proporciona calma, paz y regocijo. Arcángeles: Raziel..



lunes, 4 de mayo de 2015

Jonh Dee (1ª Parte)

El espejo de obsidiana de Jonh Dee
John Dee (1527-1609) fue una de las mentes más brillantes de su tiempo. Consumado astrónomo, matemático y geógrafo, mostró también un interés inusitado –como otros pensadores de su época- por disciplinas heterodoxas, como la astrología, la magia o la alquimia. Por otra parte, su erudición en el arte de navegar lo convirtió en asesor y consultor de buena parte de los mayores representantes de la armada británica. Y, además, formó parte durante algún tiempo de la corte de la reina Isabel I de Inglaterra, convirtiéndose en su astrólogo personal 

A partir de cierto momento de su vida –especialmente tras conocer a un oscuro personaje, Edward Kelly–, Dee se mostró especialmente interesado en hallar una forma de contactar con los ángeles. Los escritos de Dee dan a entender que estaba convencido de haber logrado dicho contacto, y reflejo en sus textos estas conversaciones con entidades espirituales, dejando constancia del llamado "lenguaje enoquiano" (de los ángeles), que le había sido revelado. 

El Museo Británico conserva en su colección varias piezas que pertenecieron a John Dee, y que fueron utilizadas por él para contactar con ese mundo espiritual. En total son seis piezas "mágicas" (imagen superior), en su mayoría rescatadas por el anticuario británico Sir Robert Cotton (1571-1631), cuya colección fue una de las que dieron forma al primitivo Museo Británico. El peculiar legado de Dee está compuesto por tres "sellos" en forma de disco grabados con extraños símbolos mágicos (dos pequeños y uno más grande), un espejo de obsidiana de origen azteca, un disco dorado y una bola de cristal. 




Los tres sellos o discos recubiertos de signos ocultistas parece ser que fueron utilizados por Dee en su table of practice (mesa de prácticas) durante sus contactos con ángeles. En concreto, sobre el más grande habría apoyado la bola de cristal –o una similar– que se conserva en el Museo Británico. Como podéis ver, en el centro de este sello destaca claramente la figura de un pentagrama “atravesado” por una circunferencia, y rodeado por otros símbolos geométricos y signos mágicos. 

En cuanto al disco de oro, posee un grabado en el que se representa la llamada "visión de los cuatro castillo", que según algunos escritos, Dee experimentó mientras se encontraba en Cracovia en 1584. Este fue el objeto que se unió más recientemente a la curiosa colección, pues fue adquirido por el museo en 1942. 


John Dee ejecutando un experimento en presencia de la Reina Elizabeth I y de sus cortesanos.

El año de 1582, marcó la vida de John Dee con dos acontecimientos que cambiarían su existencia. En noviembre, vió aparecer al Angel Uriel, apodado el "Angel Verde". Ese acontecimiento inspiró a Gustav Meyrink para su novela: el Angel en la ventana de Occidente, le entregó una piedra negra, pulida, convexa, cuya singularidad era la de darle la oportunidad de conversar con seres que se encontraban en otro plano de existencia; bastaba con fijarla con la mirada, intensamente, y los seres aparecían en la superficie de la roca y predecían el futuro. La piedra se encuentra actualmente expuesta en el British Museum.