lunes, 9 de marzo de 2015

Hildegarda Von Bingen



Al escribir sobre esta maravillosa mujer tan adelantada a su tiempo siempre te puedes quedar corta y sin duda yo me quedo corta con este artículo.

Hildegarda fue la décima hija de un matrimonio noble, y como era costumbre en la época medieval, fue entregada a los catorce años al monasterio de Disibodenberg. De niña comenzó a tener visiones de objetos luminosos pero esa capacidad la ocultó durante muchos años. El monasterio en el que entró Hildegarda era masculino, aún así acogía a un pequeño grupo de reclusas en una celda anexa. Recibió una educación religiosa por Jutta, un seguidor de la vía más dura y considerado un anacoreta. A la muerte de este, y a pesar de su corta edad, Hildegarda pasa a ser abadesa.

VISIONES
Durante todos esos años  Hildegarda solo había confiado en Jutta sus visiones. Estos episodios los vivía de una forma consciente, sin sufrir éxtasis, y los describía como una gran luz en la que se presentaban como imágenes, formas y colores, a veces incluso la acompañaban una música o sentía una voz que le explicaba lo que veía. Sin embargo, en el año 1.141 tuvo una visión que cambió el curso de su vida.

En esta visión Dios le dio la comprensión instantánea del significado de todo lo observado en sus visiones.

Hildegarda escribió nueve libros del que destaca Scivias, de corte místico. Otro de sus libros más importantes fue el Liber Simplicis Medicinae, importantísimo para la medicina ya que hace un acercamiento a la ciencia de curar desde una perspectiva más holística, e incluye  conocimientos de botánica y de biología. En él se habla de las enfermedades y explica las causas y síntomas de estas.

En su libro “Physica” o “las sutilidades de las piedras preciosas" Hildegarda dedica veintiséis capítulos a las piedras preciosas, y, en estos capítulos, nos dice que las  piedras poseen numerosas virtudes y poderes que Dios nos ha dejado en ellas para ayudar al hombre en sus diferentes males y para curarlo.



LA IGLESIA
En 1.148 un comité de teólogos, a petición del Papa Eugenio III, estudia y da su aprobación de Scivias e incluso el Papa leería públicamente algunos de sus textos. La gente la buscaba para escuchar sus palabras de sabiduría, para ser curada o para que les diera guía espiritual.
Hildegarda vuelve a tener otra misión que la hace concebir la fundación de un nuevo monasterio en Rupertsberg y traslada allí a su crecida comunidad, emancipándose así de los monjes de Disibodenberg.

Pero su relación con la iglesia no siempre fue la mejor pues ella atacaba severamente sus costumbres y la denunciaba en ocasiones de corrupta y por no seguir los preceptos de compasión. Incluso en una época en la que se culpaba a Eva, Hildegarda la defendió diciendo que Eva había sido una victima de Satán, quien envidiaba a la mujer por su capacidad de dar vida. También  hay escritos en los que habla de las relaciones sexuales y de su descripción del placer desde el punto de vista de una mujer, y escribe sobre la fuerza del esperma y como éste determina el sexo del bebé.

ARMONÍAS
La música fue algo muy importante en su vida y la describe como un medio para recuperar la alegría y belleza original del paraíso. Escribió  himnos y secuencias en honor de los santos, virgenes y a María.

A raíz de un problema que Hildegarda tuvo con la iglesia se le prohibió hacer música. Ella, muy molesta, escribió al arzobispo una carta con un tono bastante duro e la que se lamentaba de la perdida que significaba su música para el Rin. Con el tiempo la perdonaron y pocos años después murió en 1.179.

MIGRAÑAS
Hildegarda sufría de migrañas por lo que se cree que sus visiones derivaban de padecer esta enfermedad, ya que la migraña produce sintomas extraños y puede experimenta la llamada migraña con aura. Pese a todo, no cabe duda que fue una mujer con una gran capacidad intelectual y de un gran espíritu, y tuvo la fuerza de transformar su enfermedad y de crear algo divino.

Para terminar con mi pequeño homenaje a esta mujer os recomiendo ver la película de su vida titulada "Visión"





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