jueves, 5 de febrero de 2015

LOS ÁNGELES Y LOS NIÑOS


Hoy ha salido el tema de los niños con sensibilidad especial en mi pagina de facebook, por lo que me ha dado pie para subir este articulo sobre los niños y los Ángeles.

Habéis observado a un niño jugar solito, habla, ríe y te preguntas ¿con quien está hablado?, a quien le ofrece la tacita de café, o contra quien lucha. 

Los niños, hasta la edad de los doce años mas o menos, dependiendo de cuando llegue la preadolescencia, tiene la facultad de contactar con los planos espirituales, por desgracia a partir de esa edad, se pierde esa capacidad, excepto en raras excepciones, sumergiendonos en una vida mas materialista, mas mundana. Nuestros intereses se alejan del plano espiritual, encerrando todo lo que conocimos en el apartado de la fantasía.

Analizando el tema, yo siempre he pensado (y luego mi tutor de angeología me confirmo) que el amigo invisible con el que juegan nuestros hijos era en realidad su ángel de la guarda. Recordáis, cuando le contabais las cosas que os pasaban a ese amiguito o amiguita que siempre estaba ahí para escucharos y acompañaros. Esta creencia me ha sido confirmada por algunos angeólogos.

Hablar de los ángeles con un niño resulta agradablemente fácil, pues ellos saben muchas cosas que nosotros hemos olvidado, intentarlo, os sorprenderéis.

La oración que os enseñaron cuando erais pequeños no se os ha olvidado por mucho tiempo que haya pasado ¿verdad?, aunque hace mucho tiempo que ya no la recitáis.

Ángel de mi guarda dulce compañía
No me desampares ni de noche ni de día
No me dejes sola, que si no me perdería.
Hasta que descanse en los brazos de Jesús,
José y María.

Entonces si creíamos en nuestro ángel de la guarda, pero llegó un día en que pensamos que era cosa de niños, y nos olvidamos de el. Y fue entonces que para algunos empezó a torcerse todo. Ellos ya no podían ayudarnos, porque ya no se lo pedíamos, y como no poseen el libre albedrío, solo pudieron sufrir a nuestro lado. Algunos tuvimos suerte, pues nos volvimos a encontrar con nuestro amigo, después de mucho tiempo de olvido, y reiniciamos nuestra bella relación.

A los niños debemos hablarles de los ángeles, estimularlos para que atraigan sobre ellos la amistad con sus ángeles. Hemos de explicarles que ellos pueden protegerlos y ayudarlos cuando estén solitos, cuando necesiten ayuda, tengan miedo, o se sientan desamparados.






Para fomentar esa relación os propongo algunos ejercicios que los niños pueden realizar para afianzar esa relación:

1- Este ritual procede de una antigua costumbre china. Explica al niño que las aves del cielo actúan como mensajeros de los ángeles. Cuando surjan problemas que parezcan difíciles de resolver, toma un poco de arroz cocido o unas miguitas de pan y mentalmente coloca tus peticiones en esos pedacitos de alimentos. Deja la comida a los pájaros y ellos transmitirán los mensajes a Dios en tu nombre y en el de tus ángeles.

2- Si dispones de un jardín o una terraza, por reducido que sea, reserva un pequeño 
espacio para el ángel de tu niño (si no hay posibilidad con una simple maceta 
sobrara). Haz que el niño plante y cuide este jardín especial. Elije alguna figurita
o imagen angélica que sea posible “plantar” en ese espacio. Estimula cada día al
pequeño para que se ocupe de ese lugar especial.

3- Promueve cada mañana el empleo de las Tarjetas de Inspiración Angélica que se explicaron en el hilo correspondiente. Si el niño padece un problema específico que requiera ayuda adicional, utiliza los mensajes de las tarjetas siempre que la situación lo requiera.

4- Organiza un juego en el que haya que empezar diciendo: “Sé que mi ángel me quiere porque…..” y promover después respuestas diferentes como ¡Por qué te tengo!, “porque siempre me siento seguro”, etc. 

5- Anima a tu hijo a mostrarse alerta ante la presencia angélica y los dones de los ángeles. Pon atención a la aparición en lugares anómalos de objetos inesperados, como una pluma blanca, una moneda, una flor, etc.

6- Sobre todo en los casos de acoso, o situaciones que en el niño provoque temor, miedo, ansiedad, nerviosismo, etc. Enséñale a recitar la frase “El Ángel de la Protección Divina me precede y prepara mi camino” no hace falta que la memorice palabra por palabra, simplemente que la diga a su manera y se convenza de que su ángel está a su lado y le protege. La mayoría de los niños se muestran muy visuales en sus expresiones, pregunta al niño cuál seria la apariencia del Ángel de la Protección Divina, con el fin de hacerlo real para él.

7- Enseña al niño a que imagine la existencia de un escudo protector frente a cualquier influencia negativa que le pueda acechar y a que imagine a su ángel de pié tras él en todo momento.

8- Y para finalizar, este ejercicio es para que lo realicemos nosotros:
Colócate inmóvil y erguido junto a tu niño e imagina una luz blanca que desciende del cielo y envuelve a ambos de los pies a la cabeza con un angélico resplandor defensivo. Esto creará una barrera de protección para ambos. Realiza este ejercicio siempre que lo creas necesario.


Para terminar, os dejo con un ejercicio de visualización para que realicen los niños con vuestra ayuda y así entren en contacto con su ángel personal. Yo lo he realizado con mis hijas y os digo que las sensaciones que luego relatan no tienen desperdicio. Podéis realizarlo mientras están en la cama, no os preocupéis si mientras se realiza el ejercicio se quedan dormidos, su espíritu permanecerá despierto. Siempre podéis alterar la historia, pues vosotros sois los que mejor conocéis a vuestros hijos, en función de su edad, de sus gustos o de sus aversiones.


                                            


VISUALIZACIÓN

Imagina que eres un árbol. Piensa que tus pies son las raíces de ese árbol y sientes como penetran en el suelo que hay debajo. Que a gusto y seguro te encuentras afirmado en el terreno. Ahora puedes imaginar un resplandor cálido que se alza a tus pies. Concíbelo como un bellísimo resplandor anaranjado que se remonta por tus piernas, llega a las rodillas y sube a las caderas. Ya es posible sentir la manera en que penetra en el resto de tu cuerpo, baja por tus brazos y asciende hasta tu cabeza. ¡Que maravilloso es ser un árbol! Tus brazos son las ramas y tu cabeza es la copa. Eres capaz de percibir la suave caricia del viento entre las ramas y ver a las aves que pasan.

Concibe ahora en tu mente una aventura. Vas de paseo por un jardín encantador. Puedes ver muchísimas flores. Las hay rojas y anaranjadas y también distingues plantas amarillas y verdes. Abundan también las flores azules, moradas y blancas. Todas son muy hermosas. Ves en este instante a alguien que se dirige hacia ti. Te sientes muy feliz pues sabes que es tu ángel. Se acerca más y se sienta contigo, a tu lado. Te encuentras contento y a gusto al notar cómo te rodean sus alas.

Ahora tu ángel te dice cual es su nombre… (pausa). Declara que te quiere y que siempre estará contigo porque su tarea consiste en acompañarte y en ayudarte cuando se los pidas. Tienes que recordar pedir su ayuda y que siempre se hallará allí.

¿Estas preparado para recibir un regalo especial? Es un don de tu ángel para recordarte que está en todo momento contigo y cuanto te ama. Siempre que necesites una ayuda adicional te acordaras de ese regalo y del modo en que lo has encontrado hoy. Recuerda que si lo necesitas bastará con solo llamarle.

Ya es momento de que regreses a tu camita caliente y cómoda y pienses en todo lo que viste en tu aventura. Inspira, pues, con fuerza y al soltar el aire, podrás sentir una vez mas tus pies y tus manos. Vuelve a respirar profundamente y cuando exhales, percibirás de nuevo todo tu cuerpo desde las puntas de los pies a lo alto de la cabeza. Y, repitiendo la respiración profunda, conocerás que ha llegado el momento de abrir los ojos y de regresar a tu habitación.


Comenta con el niño, como se desarrollo la experiencia y que nombre es el que recibió.
No os decepcionéis si el nombre recibido es tan corriente como Esteban, Manuel, Miguel, Raúl, María, etc. Los ángeles desean la amistad de los seres a quienes cuidan. ¿Qué mejor modo de ser aceptados como amigos de todos los días que tener un nombre sencillo? Puede que el regalo que al ángel le dio al niño, puedas comprárselo o puede que el niño pueda hacerlo o dibujarlo y colocarlo en su dormitorio de manera que que la presencia del ángel sea mas patente para el niño. También es importante saber que el regalo simboliza algo que el niño requiere en su vida en este momento. Analizarlo y ver lo que puede significar.

Estos ejercicios, os pueden servir para compartir con vuestros niños una parte de su vida que tal vez olvidamos y no cuidamos. Enseñarles a conocer que a su lado esta su ángel personal puede abrirles un mundo maravilloso lleno de paz y alegría.

Cuidemos de nuestros niños.


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