domingo, 8 de junio de 2014

La Leyenda Histórica de los Cristales guardianes de la Tierra



Hay una historia muy especial que rodea al Cristal Guardián de la Tierra, uno de esperanza e inspiración.

Siéntate, relájate, voy a compartirlo con ustedes.

Hace mucho tiempo atrás, cuando el mundo era sólo un bebé y el universo era más joven, nuestra tierra fue visitada por seres avanzados cuyo origen era de cercanias del núcleo de la galaxia, prosperando en la abundante luz que emanaba del gran sol central.

Al tener más luz disponible y estar más cerca de la fuente de pura energía, evolucionaron a un ritmo mas rápido, llevando a los sistemas estelares exteriores en una búsqueda del conocimiento y la aventura.

Viendo la tierra primitiva y siendo testigos de las aguas azules, del denso verde y la rica tierra, la nombraron Terra, que significa “el que da a luz a la vida”.

Observando las leyes físicas naturales que gobiernan a Terra, se dieron cuenta que ella estaba madura para la concepción.

Estos seres, que nos referiremos como los Ancianos, trabajaron diligentemente con la preparación de las fuerzas elementales del planeta para el nacimiento de formas conscientes de vida.
Utilizaron cosas naturales de la tierra, como el dióxido de silicio, e irradiaron en él su fuerza de luz, asi crearon enormes cristales de cuarzo, que conocemos como los Guardianes.

Con los Cristales Guardianes de la Tierra, la fuerza del campo electromagnético de la tierra se puso en acción para su encarnación en el plano físico.

Cuando los elementos estaban correctos, y el Cristal Guardián de la Tierra había alineado al planeta a una fuerza cósmica superior, los Ancianos tomaron forma humana y experimentaron el mundo de los sentidos.

Muchos de ellos llegaron y formaron las civilizaciones raíz de Mu, Lemuria y Atlántida, porque ellos eran los antiguos que todos los mitos, leyendas y religiones se refieren.

Se quedaron en el borde del tiempo y fueron los maestros constructores de la evolución universal.
También evolucionando en ese momento en el planeta estaba el hombre de Neanderthal, que era una forma de vida animal procedente de la matriz de Terra.

La existencia simultánea de una raza animal y una raza altamente evolucionada de seres sobre la tierra marcó el comienzo de un nuevo ciclo cósmico de Terra, que podría llevarla a su destino más alto.

Las civilizaciones avanzadas utilizaron los Cristales Guardianes de la Tierra en sus prácticas diarias, bañandose en su resplandor.

Los cristales servían para mantener su conciencia en sintonía con las frecuencias más altas de su tierra madre, y todos los que se acercaban a su campo áurico estaban llenos de energía.

Se convirtieron en herramientas de gran alcance a través de las cuales la fuerza cósmica podía ser canalizada para potenciar los alimentos, el agua, joyas, vestiduras sagradas que serían usados.
En algunos casos estos cristales se utilizaron como jueces en un tribunal.

Doce personas estaban a su alrededor, palma con palma, y cuando ocho de los doce recibían la misma respuesta se consideraba verdadera.

Como parte del plan divino para el adelanto de las especies originales de la tierra, se decidió que algunas de las almas de los Ancianos entrarían en el ciclo evolutivo de los primates con el fin de elevar el nivel de conciencia donde también ellos sintonizaran con la fuerza de la luz para comprender el universo.

Los que decidieron quedarse y encarnaron una y otra vez hicieron un gran sacrificio, ya que se sumergieron en el mundo de la materia sabiendo que algún día se elevarían tomando con ellos a sus hermanos y hermanas.

Cuando este proceso se produjo el recuerdo de quienes eran y por qué habían venido desapareció, convirtiéndose así en terrícolas.

Con el tiempo se acostumbraron a la tierra, muchos experimentaron los placeres de los cinco sentidos y comenzaron a utilizar el poder cósmico generado por los cristales para su propia realización personal.
Ellos dirigieron esa fuerza hacia su propia codicia y propósito, que resultó en la eventual caída de las civilizaciones raices.

Al ver el peligroso uso del poder, muchos optaron por salir de Terra en ese momento y continuar con su labor de siembra de la evolución.

Los que decidieron quedarse finalmente se cruzaron con los terrícolas y como resultado de la mezcla genética, un paso gigantesco en la evolución fue tomado por los habitantes originales de la tierra.
Por lo tanto, una nueva era del hombre nació.

Como las razas se fusionaron, una nueva clase de ser fue creado y un nuevo ciclo evolutivo iniciado, uno que tomaría eones para completar. Ahora estamos en el umbral de ese resultado, habiéndose convertido en una refinada raza de seres capaces de reclamar la herencia de la estrellas que se originó en nuestros antepasados.

Los Cristales Guardianes de la Tierra fueron enterrados en lo profundo de la tierra en el momento del éxodo masivo del planeta.

Ellos, los guardianes, iban a ser literalmente, “los guardianes de la tierra” para velar por el progreso y registrar la experiencia de la caída y elevación del espíritu en la materia.

Cuando el destino manifestó estos gigantes una vez mas en la superficie del planeta, ellos iban a ser el dispositivo más importante que pondría en marcha la memoria del plan, levantar el velo de la memoria olvidada, y reunir la conciencia de los que decidieron quedarse con los que viajaron.

Los Guardianes de la Tierra al ser activados por los que tenían el conocimiento ancestral, servirían para encarnar la conciencia de los sabios, permitiendo la nueva raza de Terra para establecer la comunicación con la conciencia de su linaje celestial.
Una vez activo, el Guardián de la Tierra seria capaz de transmitir el conocimiento de la evolución de la vida sobre la tierra hacia los Ancianos para ser utilizado en el desarrollo de la conciencia en otros mundos.
Cuando el hombre estuvo listo y había evolucionado hasta el punto en que podía llegar a las estrellas, los Guardianes de la Tierra reaparecieron, y dirigieron su atención y focalizaron sus mentes en los reinos de la conciencia donde ellos no habían podido llegar por sí mismos.

Los Guardianes de la Tierra están aquí.

Han llegado como grandes sabios que llevan dentro de ellos no sólo el conocimiento de toda la historia de la tierra, sino también de la vida en el luminoso espacio estelar de donde se originó su esencia.
Ellos son manifestaciones de una enorme potencia e inteligencia. Contienen dentro de si la sabiduría del tiempo, espacio, la existencia en el plano físico, y la adquisición de derechos como la verdad y el amor.

Los Cristales Guardianes de la Tierra, cuando fueron extraídos estaban en estado inactivo y con una espesa escarcha lechosa en su superficie.

El interior del cristal es de hielo transparente. Es como si el polvo del tiempo necesitara ser borrado de ellos.

Cuando estos cristales son activados, vuelven a servir canalizando elevadas frecuencias cómicas en el planeta, lo que permite realizar la sintonía y alineación consciente con esas fuerzas.

Tras la activación de estos cristales podemos aprender los secretos de cómo estar en un cuerpo físico y en el mundo material, pero sin estar aprisionados en ellos.

Cuando los Guardianes se encuentran en estado de completa activación, su presencia va a crear una mayor conciencia y una expansión de pensamiento.

Sería de mayor beneficio si estos cristales se utilizan en centros de curación, comunidades, o reuniones de grupo donde mucha gente podría estar expuesta a sus energías.

Su activación depende de la unión con formas de pensamiento humano.

Cuando veintiún personas afines se reunen en un círculo, y se dan la mano con una mente unificada, el cristal se despierta y la línea de comunicación con las regiones cósmicas se abre.

Los individuos que forman el círculo alrededor del gran Cristal Guardián de la Tierra unirán sus frecuencias vibratorias transformandose como las moléculas en un cristal, en sincronía con la energía cósmica.

Esa disposición a dejar de lado el sentido de ego personal fundiéndose en un todo más grande es el elemento necesario para activar el Cristal Guardián de la Tierra y enlazar nuestra conciencia colectiva de conocimientos, información y energía que de otro modo sería inalcanzable.

Estos cristales evocan la acción positiva y crean armonía.

Ellos están aquí para unirnos con la fuente de la que surgimos y para enseñar la manera de mantener nuestra conexión tanto con la tierra y los cielos.

Estos cristales llevan en sí el recuerdo de haber sido transportados aquí y potencialmente nos pueden enseñar el arte de viajar en el tiempo, cómo mantener una existencia física y también a liberar nuestra identidad a medida que se disparan las dimensiones superiores de la realidad.

Como en una carrera, estamos listos.

Listos otra vez para dar un paso gigantesco en la evolución y ayudar en la alineación de la tierra con la entidad Terra, con los rayos cósmicos que emanan del gran sol central en el centro de la galaxia.

Cuando esto ocurra la conciencia humana despertará totalmente a realidades que estan ahora más allá de la comprensión.

Los Guardianes de la Tierra forman parte de ese despertar, inspirando nuestros potenciales latentes y estimulando las áreas dormidas de nuestros cerebros para abrazar nuestro destino final.

Terra es mayor edad.

Ella está dispuesta a cruzar el umbral de la madurez y la edad adulta y ser uno con la vasta extensión del espacio cósmico de la que es una parte vital.

Extraído del libro Sanación con Cristales de Katrina Raphaell

martes, 3 de junio de 2014

Preparación del cristal




No todo está en adquirir un pieza, antes de comenzar a trabajar con ella deberemos seguir unos pasos para poder obtener los máximos beneficios de ella, por lo que lo primero que haremos será limpiarla físicamente con un gel neutro y secarla con un paño suave.
Tras la limpieza física viene la limpieza energética, no sabemos dónde habrá estado, ni el camino recorrido, ni cuantas manos la habrán sostenido. Durante su camino la gema habrá ido recogiendo diversas energías y no todas podrían ser positivas.
El fin de la limpieza es la de neutralizar todas estas energías para dejar la piedra a cero a fin de impedir que se puedan trasmitir a nosotros o otras personas.
A la hora de elegir el método de limpieza de nuestros cristales, deberemos tener en cuenta las características  y la sensibilidad de cada una de ellos.
Métodos de limpieza de los cristales
-El agua purificadora: consiste en colocar el cristal en un recipiente y mantenerlo bajo el grifo para que el agua  se renueve de manera constante. El agua debe estar fría.
-El poder de la Madre Tierra: La energía telúrica de la Madre Tierra tiene un gran efecto regenerador sobre los cristales. Solo hay que enterrarlos en un lugar seguro durante tres días y tres noches. Tras desenterrarlos conviene lavarlos con agua.
-El humo que limpia: Las tribus indígenas americanas quemaban en un recipiente incienso, eucalipto, salvia, cedro y otras plantas, maderas o resinas aromáticas para eliminar las energías negativas. Basta con sujetar entre los dedos y exponerla al humo haciéndolos girar muy despacio mientras visualizamos como el humo va limpiando la piedra.
-El sonido de la campana: Exponiendo el cristal a las vibraciones del sonido de una campana, un gong, un cuenco o un diapasón podemos descontaminar en campo de energía y recargarlo nuevamente.
-La esencia de las flores de Bach: Los remedios florales también resultan útiles en la limpieza y purificación de los cristales. Basta con añadir unas gotas de esencia en un recipiente de agua y sumergir las piedras. Se aconseja dejar el recipiente con el cristal expuesto a la luz de la luna durante tres noches.
-El Antahkarana.



Métodos de recarga energética.
-El poder del sol: Tras limpiar cuidadosamente el cristal podemos recargarlo exponiéndolo a los rayos del sol durante un día. (Precaución hay ciertos cristales como la amatista que no admiten el sol puesto que destiñe su bello color).
-La benéfica luz de la luna: También se pueden cargar con la energía de la luna durante el cuarto creciente. Dejando el cristal bajo su influjo durante una noche.
-Reiki.
-El antahkarana.


El ojo de Tigre II





El porqué se le llama ojo de tigre



Este curioso y brillante cristal de la familia de los cuarzos cuenta en su composición con un mineral de asbesto, la crocidolita que queda dispuesto en franjas concéntricas o paralelas de color amarillo o doradas y que son las que le dan el aspecto que recuerda a los hipnotizadores ojos del tigre. Su color más común es el marrón en sus más diversos tonos, matizado por un bello tornasolado o efecto ojo de gato, que consiste en la emisión de reflejos iridiscentes.
África- sobre todo Sudáfrica, Mozambique, Lesotho y Botswana- es la cuna principal de este cristal.
El ojo de tigre es muy apreciado por su belleza y brillo aterciopelado. Debido a ello, sele ser una buena materia prima para la realización de colgantes, pendientes y otras piezas de bisutería.
Esta es una piedra de fama reciente, puesto que no se difundió realmente hasta mediados de los años sesenta.
El ojo de tigre ha sido un cristal utilizado desde tiempos remotos, ya que se le otorgaban grandes poderes para prevenir enfermedades de la vista y sobre todo por que servía para protegerse del temido mal de ojo. En la antigua India, las madres colocaban a sus hijos un ojo de tigre entre sus ropas con objeto de preservarlos de ese incontrolable mal.
En gemoterapia se valora mucho la capacidad del ojo de tigre para canalizar dos energías esenciales que guardan un vínculo con los colores que componen este cristal: el marrón, propio de la Tierra y el amarillo o dorado, que son los colores del Sol. Así el trabajo terapéutico con el ojo de tigre re recomienda especialmente a personas que tienen una gran capacidad creativa (aptitud solar), pero a las que les cuesta concretar sus ideas en un proyecto (aptitud relacionada con la solidez y la voluntad que nos proporciona la Tierra).
El ojo de tigre, además de proteger de los problemas oculares, está considerado como uno de los cristales más efectivos para calmar la ansiedad y superar épocas de estrés, pues tiene la notable capacidad de facilitar la meditación, ayudándonos a enfocar los problemas desde nuevas perspectivas al liberarnos de la tensión.