miércoles, 2 de abril de 2014

4º CHACRA



Sentada/o (preferentemente) y con la columna derecha relájate y piensa en el chakra que deseas trabajar. 
El cuarto chakra se encuentra en el corazón. 
Este es un gran salto desde los tres anteriores ya que pasamos al chakra centro. 
Este se encuentra entre los tres chakras bajos (los que nos conectan a este mundo) y los tres chakras superiores (el mundo espiritual y mental).
Este cuarto chakra tiene como función integrar y balancear ambos mundos.
El amor que sentimos en este chakra no es un amor dependiente, no crea necesidad o deseo: todo vive en perfecto equilibrio aquí cuando nuestra energía está balanceada.
El amor en el chakra del corazón es un amor de aceptación, paz y armonía dentro de nosotros, es diferente al amor del segundo chakra.
Este es un amor Universal.
Este cuarto chakra es el centro a donde podemos ir por paz y tranquilidad.
El elemento de este chakra es el AIRE, el menos denso de todos los elementos físicos.
El aire representa la libertad, el vuelo, el espacio. Partimos del chakra 1, la estabilidad y pasamos al chakra 2, el movimiento, el tercer chakra es el poder de la vida, la vitalidad y la conexión.
Aquí nos encontramos en un punto medio.
Su incienso es: lavanda o jazmín entre otros.
Su color es verde.
Su sonido es YAM.
Si tienes una de las piedras que lo representan, esmeralda o cuarzo rosado, por ejemplo, puedes sostenerla en tu mano o apoyarla en tu corazón. Siéntate sobre un almohadón verde o una tela verde.
Recuerda que eres un canal abierto que desea dejar entrar las fuerzas de la fuente: Dios, el Universo o como desees llamarlo.
No estás más en la oscuridad, aquí y ahora te encuentras en el brillo de tu propia luz y esta Luz Universal que cae sobre tu cuerpo es verde reluciente, armoniosa y curativa.
Desde este estado de quietud y entrega pones música relajante y visualizas por sobre todas las cosas el color verde.
Te envuelves bajo un cielo verde brillante, en una danza que gira en dirección a las agujas del reloj. Eres una bola liviana, flotas en el cielo verde, el aire verde.
Giras desde tu centro perfecto frente a tu cuerpo.
Estás limpiando tu chakra, te despojas de dolores físicos o psíquicos, confusión, miedos.
Abres tus brazos y desde tus manos sale esta bella luz verde, chispeante y resplandeciente.
Envías tu amor al mundo.
Este es un amor incondicional, amor hacia ti y los demás.
Es una entrega perfecta.
Es la luz del amor y la sanación.
Decides volver a tu cuerpo pero esta vez lo haces girando en contra de las agujas del reloj.
Irradias alegría.
Cuanto más das, más recibes (en la medida que no te olvides de ti).
Estás activando esta cuarta rueda de energía verde/luz verde.
Sientes tu cuerpo vibrar acompañado por el mantra YAM que puedes repetir.
Este chakra está relacionado especialmente con los pulmones, el corazón, brazos y manos.
Haz este ejercicio y luego puedes pasar al próximo chakra.
Recuerda que la activación de uno te ayudará a activar aún mejor los otros como una reacción en cadena.

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