martes, 21 de mayo de 2013

Cuarzo rosa





Conocido también como Rubí de Translivania, rubí de Bohemia, rubí de Brasil y Morganita, esta constituido como el cuarzo transparente por dióxido de silicio pero debe su gama tonal desde el rosa pálido hasta el rojo fuerte, a la presencia de partículas de manganeso o a las partículas o trazas de titanio en sus espacios interreticulares. Al igual que todos los cuarzos, puede ser transparente o traslucido, según el grado de impurezas o fracturas.

Considerada en el antiguo Egipto como la piedra del amor sagrado, la gemoterapia moderna la utiliza fundamentalmente para cerrar heridas sentimentales y mitigar el dolor por la pérdida o alejamiento de los seres amados. Como consecuencia de esta propiedad, también estimula el amor incondicional por nuestros semejante y la autoestima en sus facetas más positivas.

Su color rosado lo hace un excelente complemento para la rodocrosita, especialmente aplicados sobre el chakra corazón, donde fortalecen el vórtice cardíaco y regulan su ritmo, la circulación sanguínea y la presión arterial.
                                        
El cuarzo rosa es uno de los cristales más populares y uno de los primeros que se coleccionan.

Algunos cristales de cuarzo rosa contienen motas de rutilo, un mineral que provoca chispazos brillantes en la piedra.

En la cristaloterapia el cuarzo rosa es una herramienta popular, ya sean las piedras sin cortar o las varas pulidas para dirigir la energía. Su frecuencia calmante le permite interactuar suavemente con el cuerpo y el campo energético, aportando a la configuración terapéutica un elemento que nutre y ayuda. Aunque su color lo une directamente al chacra corazón, no hay razón para ceñirse a esto de una manera rígida, pues el cuarzo rosa se puede colocar en el cuerpo allí donde se requiera la energía del amor. Sostener un cuarzo rosa es una herramienta efectiva para trabajar con el estrés emocional, colocar una pieza debajo de la almohada ayuda a mejorar la calidad del sueño.

-Ayuda al corazón de todas las maneras, aliviando el estrés emocional o regulando los efectos físicos del estrés tales como los ataques de pánico.
-Alivia la ansiedad y el mido, al aportar el calor de la compasión y el amor incondicional al sistema.
-Baña todo el cuerpo con el rayo sanador del amor.
-Fomenta y despierta un aprecio por la belleza.
-También se dice que aumenta la fertilidad.
- Fortalecen el vórtice cardíaco y regulan su ritmo, la circulación sanguínea y la presión arterial.

El cuarzo rosa se relaciona como ningún otro cristal con el Amor y sus efectos benéficos, tanto hacia uno mismo, como hacia los demás. Cuenta una leyenda india que esta gema procede de una flor que un enamorado dio a su amada. Cuando la relación acabó en tragedia por culpa de la intromisión de los padres, la rosa se transformó en piedra.

También para los antiguos egipcios  el cuarzo rosa era la piedra del amor y la belleza, y por eso se hacían máscaras de este mineral que servían para embellecer la piel del rostro. También pulverizada se preparaba en forma de mascarillas apropiadas para embellecer la piel del rostro.

Nos encontramos ante el cristal más relajante que existe. El inmenso poder benéfico de sus vibraciones, que proporcionan un enorme bienestar físico y emocional, lo convierte en una de las herramientas más poderosas de la gemoterapia. Está especialmente indicado para combatir las energía negativas y recuperar la calma, reforzar la autoestima y crear armonía con el entorno.
Esta gema puede establecer vínculos de solidaridad y afectividad con los demás.

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