miércoles, 24 de octubre de 2012

EL JASPE ROJO




Los jaspes son un variado grupo de piedras. Se encuentran en muchos colores distintos debido a los diferentes equilibrios de minerales combinados con cuarzo microcristalino. A menudo parecen ligeramente manchados por los diminutos cristales de cuarzo que hay en su estructura, con una sorprendente variedad de motas y rayas, dependiendo de las combinaciones específicas de minerales mezclados con su estructura básica de dióxido de silicio. De ahí la palabra Jaspe que es de origen griego y significa “iaspis”, (piedra manchada).
El jaspe rojo está coloreado por la hematina (óxido de hierro) y se encuentra en grandes formaciones naturales. El color resalta verdaderamente cuando está pulido. Desde la época romana, el jaspe se ha utilizado en mosaicos exteriores así como revestimiento en interiores de edificios; también se ha combinado con mármol para crear magníficos suelos. En San Petersburgo, Rusia, hay muchas iglesias con columnas completamente talladas de jaspe en diferentes tonos, incluidos rojos, negro y gris. Es una piedra relativamente dura, al ser miembro de la familia del cuarzo, y por lo tanto se puede tallar en formas muy variadas.
Los usos curativos del jaspe rojo se concentran en elevar la energía, aumentar la capacidad de sobrellevar las presiones de la vida. Es muy calmante cuando se utiliza en el baño con otras piedras suaves tales como la aventurina verde, para apoyar el sistema si la energía está baja.
El jaspe rojo es otra de las piedras que figuraban en el pectoral de Aarón por lo que en la cultura judía es un cristal muy importante.
Era llamado “sangre de Isis” y se ponía muy a menudo en las tumbas de Egipto para proteger al fallecido.
En la Edad Media, la “sangre de Isis” se convirtió en “sangre de Cristo”, del Cristo crucificado que derramó gotas de sangre cuando el soldado romano le atravesó con la lanza.
Los griegos utilizaban una piedra de jaspe rojo para atraer la lluvia durante los periodos de sequía y todavía hoy se dice que los zahoríes se ayudan de ella cuando buscan agua.
Dimensión orgánica
Es aplicable en casos de:
-Afecciones hepáticas.
-Apetito excesivo durante el embarazo.
-Digestiones lentas.
-Envejecimiento y arrugas.
-Fallas en el sistema inmunitario.
-Infecciones.
-Nauseas.
-Parto.
-Trastornos sexuales, impotencia, frigidez, anorgasmia, falta de deseo sexual.
Dimensión psicológica.
-Carácter fuerte.
-Depresión.
-Dolor por la pérdida o muerte de un ser querido, evita esa depresión.
-Indecisión.
-Melancolía.
-Timidez.
Dimensión espiritual
-Ayudar a disfrutar de la relación amorosa y atraer compañeros sexuales.
-Devolver la alegría a personas abatidas.
-Facilitar el éxito.
-Meditar.
-Potenciar los dones de la creatividad y la comunicación con los demás.
-Reconfortar el espíritu.
-Repeler el mal de ojo.
Precauciones
-No se debe limpiar con jabón y agua pues puede perder su brillo. La mejor manera es con una franela seca.
-No combinarlo con el Lapislázuli ya que al permanecer juntas se neutralizan sus campos de irradiación.

LA AMATISTA el valium natural




Es uno de los más bellos y conocidos de todos los cristales. La amatista se puede encontrar en una gran variedad de tonos formas y colores. Es un tipo de cuarzo, coloreado por distintas cantidades de hierro y aluminio. Su color puede variar del purpura oscuro al lila pálido, dependiendo de donde se encuentre. Podemos encontrarla en largas puntas de cristal o en racimos de puntas cortas. Otra formación típica se da en cavidades en el interior de rocas volcánicas (geodas), donde se crea un espacio cerrado cuando la roca se enfría. Estas formaciones tienen incrustaciones verdosas en el exterior, y cuando se abren muestra cientos de cristales de amatistas creciendo en su interior hacia el centro del espacio.



La palabra amatista proviene de una antigua forma griega que significa “no borracho”. En griego moderno, la palabra amethystos aún quiere decir tanto amatista como sobrio. No se sabe porqué se le puso este nombre, aunque es cierto que su color recuerda al del vino. La amatista ha sido muy apreciada desde los tiempos antiguos, se dice que Cleopatra la llevaba en sus festines con objeto de no embriagarse. Se ha utilizado en joyería real como cetros y coronas. En el Antiguo Testamento, en el Éxodo, se menciona como una de las piedras del pectoral del sumo sacerdote Aarón.



Los egipcios la apreciaban tanto que la consagraron al dios lunar Toth, los griegos la asociaron a Mercurio y como he dicho fue una de las piedras preferidas de los hebreos. San Juan la consideró la piedra base de la ciudad celestial del Apocalipsis. Más tarde en el Medioevo, fue utilizada en forma de cuentas para confeccionar rosarios, por su pureza y su poder para inducir a la meditación.
El influjo de la amatista es muy amplio y comprende tanto aspectos físicos como psíquicos y esotéricos. La tradición asegura que esta piedra trae suerte, convoca el amor, favorece la videncia, aleja los miedos e incrementa la actividad intelectual, por lo que se recomienda llevar siempre encima una amatista, así como colocar una de estas gemas bajo la almohada para ahuyentar pesadillas y disfrutar de un sueño apacible y reparador.
Las vibraciones de la amatista calman los estados irascibles, favorecen la paz de espíritu, aumentan el coraje y agudizan la intuición. Asimismo se la considera un amparo inmejorable para los viajeros porque los protege de posibles robos y aleja los daños o peligros de todo tipo. También se utiliza para mejorar la memoria, aliviar dolores de cabeza y en especial, se le confiere el poder de ayudar a abandonar los malos hábitos o las adicciones.
En su dimensión orgánica
Dentro del área corporal la amatista es aplicable en casos de:
-Alcoholismo, adicciones (como el tabaquismo,drogas, etc.)
-Alteraciones del encéfalo derecho y las glándulas pineal y pituitaria.
-Ansiedad.
-Artritis (Colocar una amatista durante diez minutos diarios, acostados en estado de relajación sobre las zonas dolorosas para aliviar).
-Asma.
-Cáncer.
-Congestión pulmonar o bronquial, (se recomienda colocarla cerca del área afectada, especialmente al dormir).
-Debilidad en el sistema inmunitario, (sida, HIV).
-Diabetes.
-Dolores de cabeza, jaquecas, cefaleas, neuralgias o migrañas).
-Dolores reumáticos.
-Falta de vitalidad.
-Fatiga.
-Gota.
-Hipertensión.
-Insomnio y pesadillas (Colocarla debajo de la almohada).
-Problemas en el sistema endocrino.
-Sinusitis.
-Taquicardia.
-Trastornos del corazón y coágulos en la sangre.
Dimensión Psicológica
-Adicciones.
-Angustia.
-Ansiedad.
-Autoengaño.
-Baja autoestima.
-Cambios (permite la adaptación a los mismos).
-Cobardía.
-Culpa.
-Depresión o melancolía.
-Falta de Creatividad.
-Falta de modestia.
-Fanfarroneo.
-Histeria.
-Indulgencia.
-Insomnio nervioso.
-Problemas en la comunicación.
-Stress o fatiga por trabajo.
-Temores.
-Tensión y discordia.
-Trastornos en la memoria y la inteligencia.
-Vanidad.
-Violencia.
Dimensión Espiritual
El área espiritual debe cuidarse tanto como el cuerpo y la mente, es por ello que la amatista es recomendada para:
-Aumentar la conciencia psíquica y para agudizar el sexto sentido.
-Elevar las esperanzas y levantar el espíritu.
-Equilibrio espiritual y mental, meditación.
-Es un cristal perfecto para colocar sobre los equipos de televisión, ordenador y microondas ya que bloquean la radiación emitida por estos aparatos.
-Espiritualidad.
-Estimular el ingenio.
-Intuición.
-Justicia.
-Perdida de energía.
-Perdida de un ser amado.(Su presencia consuela recordándonos subliminalmente que no hay muerte verdadera sino transición y un cambio de forma).
Precauciones
-Debe ser usada con cuidado por personas con tendencias paranoides o esquizoides.
-No se debe combinar con ópalo ya que al permanecer juntas se neutralizan sus campos de irradiación.