jueves, 29 de septiembre de 2011

29 de Septiembre ¡FELIZ DIA DE LOS ARCANGELES!

Os comunico que en el foro de "Tu poder interior" se realizara una meditación global con los Arcangeles esta noche a la 11 hora española, desde tu casa puedes realizarla y beneficiarte de los dones que te regalan los Arcangeles.


domingo, 18 de septiembre de 2011

Meditación "Tonglen" para ayudar a los demás.






Existen muchas formas de ayudar a los demás, pero hoy aprenderemos a hacerlo por medio de la meditación “Tonglen”, una práctica tibetana que se ha mantenido en secreto durante muchos siglos y que, a pesar de su gran sencillez, encierra una fuerza enorme.

Está muy difundida la imagen de la meditación como una experiencia beneficiosa y sanadora para uno mismo en todos los niveles, pero se ha explicado poco acerca de otros objetivos diferentes que puede tener la meditación, como es ayudar a los demás.
Muchas veces hay personas a nuestro alrededor que están enfermas o sufren, y nosotros no sabemos cómo ayudarlas.
La meditación nos puede enseñar un camino con el que devolver la salud a las personas que sufren y enviarles amor y energía. Esta meditación se puede extender a más personas, incluso a las que no conocemos y al mundo entero. Para aprender a ayudar a los demás por medio de la meditación, estudiaremos una práctica tibetana llamada “Tonglen”. “Tong” en tibetano significa “enviar” y “glen” “recibir o aceptar”. Es importante lo que se acepta.

Esta técnica se puede explicar de una forma sencilla: se trata de inhalar, imagines que inspiras todo lo malo que hay a tu alrededor, y al expirar sueltes todo lo bueno que tienes.
Cuando te digo “todo lo malo”, me refiero a lo que vives como malo, a la negatividad y el sufrimiento de los demás o el tuyo propio.
Al principio de esta meditación puedes sentir malestar, pues estas viviendo lo que sientes como malo. Esto será algo pasajero, ya que será reequilibrado con la bondad que tienes para dar. Este sentido de la bondad beneficia y restaura las fuerzas dando amor, compasión y esperanza.

Esta meditación también la puedes practicar para ti mism@, observando cómo tu mente o alma sufre para después ser capaz de levantarte de ese sufrimiento. Si trabajas para ti mism@, te comprometes a amarte y exhalas el amor que hay en ti, siendo esto de gran beneficio para los demás.

Cuando comiences esta práctica del tonglen debes pensar en la bondad que puedes ofrecer a los demás, en todo lo bueno que hay en ti para ofrecer, como salud, amor, compasión, etc. También debes saber ponerte en el lugar de los demás. Si en un principio te es difícil trabajar en el problema de otras personas, comienza trabajando sobre ti mism@. El tonglen es el camino de la verdadera compasión.

PRÁCTICA

-Busca un lugar tranquilo y con luz tenue para realizar esta meditación.
-Relaja y descansa tu cuerpo, comienza a concentrarte en el ejercicio que vas ha realizar.
-Visualizaremos en nuestra mente la imagen de la persona a la que queremos ayudar. Tal vez esté enferma, con depresión o sienta dolor, miedo, etc. Intenta visualizarla con la mayor claridad posible.
-Cuando inspires, imagina su sufrimiento, que puede ser como una nube oscura o un cielo nocturno. Esto penetra por nuestras fosas nasales y recorre nuestra garganta hasta llegar a nuestro corazón. Una vez allí, el miedo, el dolor o lo que experimentes en ese momento, permanecerá ahí.
-Cuando expires, debes ser consciente de tu paz, salud y amor, deja que tus virtudes te llenen y te rebosen, entonces puedes enviarlas en forma de luz sanadora y liberadora. Conecta con el amor a la vida.
-Esa luz que emanas sale de tu interior, viaja por el espacio, llega hasta el lugar donde la otra persona sufre y penetra en su cuerpo.
-Cada vez que hagamos una inspiración y una espiración, repetiremos este mismo mensaje, debes de visualizarlo con fuerza. Es importante repetir este proceso durante largo tiempo.
-Deja que la inspiración dé la bienvenida a lo difícil y que la expiración comparta lo más preciado de ti.
-Cuando hayas acabado la meditación posiblemente te encuentres agotado o agotada, ya que hemos estado canalizando y enviando mucha energía a la otra persona.
No te preocupes, hay mucha energía renovadora a nuestro alrededor, respira profundamente y cárgate de ella.

Esta técnica es sencilla y una práctica muy antigua, que en el Tibet se mantuvo oculta durante siglos. A pesar de su sencillez, contiene una gran fuerza de poder y transformación. Si a ello le añades la petición a los ángeles para que te guien su fuerza se duplica. Puedes repetirla varios días o todo el tiempo que creas necesario para ayudar a la persona que lo necesita.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Los diez mandamientos angélicos



Las puertas del cielo se abren a todo aquel que decide llamar de corazón.

Acercarse al mundo de los ángeles es tan fácil o tan difícil como entrar en contacto con uno mismo y con el universo.

Y nada se le niega a aquél que busca en el rostro de los seres de luz la sonrisa de la Divinidad. Nada.

El objetivo de estos diez mandamientos angélicos es, por tanto solo ayudaros a llegar hasta donde deseéis, facilitar la visión del camino que tendréis que recorrer.

-1º Mandamiento

Haz sitio a los ángeles en tu vida. Si quieres percibirlos, debes procurar cambiar tú mismo para hacerles sitio.

Modifica tus emociones, abre tu corazón. Los ángeles se acercaran si perciben que vives con pensamientos de amor y paz contigo mismo y con el mundo.

Guarda tu propio lugar, favorece el silencio y la armonía. Búscalos, háblales. Cuéntales tus problemas.

Hazlo como si ellos fueran tu mejor amigo.

Aprende a escuchar, presta atención a sus mensajes.

-2º Mandamiento

Reza, pide, di oraciones a los ángeles, pero recuerda: hay muchas formas de hacerlo. Tu mente es tan poderosa como tus palabras, tu corazón habla su propio lenguaje de silencios. Los ángeles escucharán tus ruegos de cualquier forma.

No olvides que tu voz tiene poder, recuerda que las palabras se hallan cargadas de una larga tradición. Respétala, cuídala. Puedes entonar canciones o himnos ya escritos, puedes componer tus propias oraciones, puedes simplemente desear con tu corazón. Pero, si pides, hazlo con firmeza, cree en lo que dices.

3º Mandamiento

Cuando hablas a los ángeles, le hablas a la Divinidad. La Divinidad está dentro de ti.

Al hablar a la Divinidad, les hablas a ellos, y los ángeles responderán con la potencia entera del universo. El fuego de la Divinidad anima a los ángeles e ilumina tu vida.

Cuando dices “Yo soy”, no olvides nunca que, en realidad, estás diciendo: “La Divinidad está en mi”.

Nunca dejas de estar en comunión con ella.

4º Mandamiento

Trabaja cada día con tus ángeles. Que tu voluntad y tu fortaleza no flaqueen en las grandes empresas. Ellos te escucharán en cualquier caso, pero eres tú el que necesita trabajar más para obtener sus favores.

No olvides que los ángeles buscan los mejores. Desean enseñarles la sabiduría divina para transformar el futuro.

No olvides que los ángeles ayudan a quienes humildemente rezan.
5º Mandamiento

No temas pedir. Nadie contará las veces que lo hagas. Ellos no cuentan tus necesidades, entonces, no lo hagas tú tampoco. Pide cuanto necesites, pide lo que desees, lo que quieras.

Los ángeles no se cansarán de escucharte. Recuerda que esperan dulcemente a ser llamados.

6º Mandamiento

Repite tus oraciones. Haz de tu solicitud un mantra que llegue hasta el cielo. Repite a solas.

En grupo. En el ruido. En silencio. La fuerza de la repetición es como un baile para el alma.

Música a sus oídos. Si rezas y oras repetidamente, las palabras te otorgarán su luz a través de los ángeles.

Ellas son las semillas de tu transformación interior.

7º Mandamiento

No olvides que hay un ángel para cada tarea, un ser para cada petición, una luz para cada tiniebla. Pide adecuadamente.

Si necesitas protección, llama a los ángeles de la protección. Recuerda que los ángeles tienen vibraciones diversas.

Pide a cada uno y te será otorgado lo que necesites.

Recurre a las altas jerarquías sólo si es necesario.

8º Mandamiento

¿Cómo pedir lo que no sabemos que necesitamos?

No olvides que la súplica es una reflexión que te haces a ti mismo. Al rogar, tú mismo dices qué es lo que te falta.

Haz peticiones concretas.

9º Mandamiento

Tu imaginación es tu poder. Tu fe, el arma con que cuentas. Visualiza lo que quieres conseguir. Dibuja con tu mente el futuro. Intensifica tus oraciones con concentración.

Se tu propia luz en la oscuridad.

10º Mandamiento

Se creativo y los ángeles te llenarán de sorpresas.

Se humilde y los ángeles te llenarán de tesoros.

No siempre recibimos lo que pedimos, porque quizás necesitemos otras cosas.

Los ángeles te darán lo que has pedido, pero no siempre de la forma que tú imaginas. Amplía tu mente y hazla gravitar con el movimiento ondulante de las estrellas.

Ellos ven por ti lo que tú no puedes ver. Ellos son los guardianes del karma. Sé sabio, toma lo que te dan, porque lo necesitarás.

Soy tu ángel. Preciosa canción.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Siete pasos para vencer al ego



por Bogar Blancarte

He aquí siete recomendaciones para ayudarte a trascender esas arraigadas ideas de la vanidad. Todas ellas están destinadas a evitar que te identifiques en una clave falsa con el ego y la vanidad.

1. No te sientas ofendido. La conducta de los demás no es razón para quedarte inmovilizado. Lo que te ofende sólo contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontrarás cada dos por tres. Es tu ego en plena acción, convenciéndote de que el mundo no debería ser como es. Pero puedes convertirte en degustador de la vida y corresponderte con el Espíritu universal de la Creación. No puedes alcanzar la fuerza de la intención sintiéndote ofendido. Por supuesto, actúa para erradicar los horrores del mundo, que emanan de la identificación masiva con el ego, pero vive en paz. Como nos recuerda A Course in Miracles [Curso de milagros]: «La paz es de Dios; quienes formáis parte de Dios no estáis a gusto salvo en su paz». Sentirse ofendido crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.

2. Libérate de la necesidad de ganar. Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Empeñarte en ganar es un método infalible para evitar el contacto consciente con la intención. ¿Por qué? Porque, en última instancia, es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven, más fuerte, más listo y con más suerte que tú, y siempre volverás a sentirte insignificante y despreciable.
Tú no eres tus victorias. Puede que te guste la competición y que te diviertas en un mundo en el que ganar lo es todo, pero no tienes por qué estar allí con tus pensamientos. No existen perdedores en un mundo en el que todos compartimos la misma fuente de energía. Lo más que puedes decir es que en determinado día rendiste a cierto nivel en comparación con el nivel de otras personas ese mismo día.
Pero hoy es otro día, y hay que tener en cuenta otros competidores y otras circunstancias. Tú sigues siendo la presencia infinita en un cuerpo que es un día una década mayor. Olvídate de la necesidad de ganar no aceptando que lo opuesto de ganar es perder. Ese es el miedo del ego. Si tu cuerpo no rinde para ganar ese día, sencillamente no importa, si no te identificas exclusivamente con tu ego. Adopta el papel de observador, mira y disfrútalo todo sin necesitar ganar un trofeo. Vive en paz, correspóndete con la energía de la intención e, irónicamente, aunque apenas lo notes, en tu vida surgirán más victorias a medida que dejes de ir tras ellas.

3. Libérate de la necesidad de tener razón. El ego es fuente de conflictos y disensiones porque te empuja a hacer que los demás se equivoquen. Cuando eres hostil, te has desconectado de la fuerza de la intención. El Espíritu creativo es bondadoso, cariñoso y receptivo, y está libre de ira, resentimiento y amargura. Olvidarse de la necesidad de tener siempre razón en las discusiones y las relaciones es como decirle al ego: «No soy tu esclavo. Quiero abrazar la bondad y rechazo tu necesidad de tener razón. Aún más; voy a ofrecerle a esta persona la posibilidad de que se sienta mejor diciéndole que tiene razón y darle las gracias por haberme encaminado hacia la verdad».
Cuando te olvidas de la necesidad de tener razón puedes fortalecer la conexión con la fuerza de la intención, pero ten en cuenta que el ego es un combatiente muy resuelto. He visto personas dispuestas a morir antes que dejar de tener razón. He visto cómo acababan relaciones maravillosas por la necesidad de ciertas personas de llevar siempre la razón. Te propongo que te olvides de esta necesidad impulsada por el ego parándote en medio de una discusión para preguntarte: «¿Qué quiero? ¿Ser feliz o tener razón?». Cuando eliges el modo feliz, cariñoso y espiritual, se fortalece tu conexión con la intención. En última instancia, estos momentos expanden tu nueva conexión con la fuerza de la intención. La Fuente universal empezará a colaborar contigo en la creación de la vida que la intención quiere que lleves.


4. Libérate de la necesidad de ser superior. La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento, con constante conciencia de que no hay nadie mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos de la misma fuerza vital. Todos tenemos la misión de cumplir la esencia para la que estamos destinados, y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino. Nada de esto es posible cuando te consideras superior a los demás. No por viejo es menos cierto este dicho: Todos somos iguales ante ios ojos de Dios. Olvídate de la necesidad de sentirte superior al ver a Dios revelándose en todos. No valores a los demás basándote en su aspecto, sus logros, posesiones y otros baremos impuestos por el ego. Cuando proyectas sentimientos de superioridad, eso es lo que te devuelven, y te lleva al resentimiento y en última instancia a sentimientos de hostilidad. Estos sentimientos se convierten en el vehículo que te aleja de la intención. A Course in Miracles habla de esa necesidad de ser especial y superior: «El sentirse especial siempre establece comparaciones. Se produce por una carencia que se ve en el otro y que se mantiene buscando y no perdiendo de vista las carencias que puede percibir».

5. Libérate de la necesidad de tener más. El mantra del ego es más. Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. Te verás luchando continuamente y eliminarás la posibilidad de alcanzar la meta, pero en realidad ya la has alcanzado, y es asunto tuyo decidir cómo utilizar el momento presente de tu vida. Irónicamente, cuando dejas de necesitar más, parece como sí te llegara más de lo que deseas. Como estás desapegado de esa necesidad, te resulta más fácil transmitírselo a los demás, porque te das cuenta de lo poco que necesitas para sentirte satisfecho y en paz. La Fuente universal está satisfecha de sí misma, en continua expansión y creando nueva vida, sin intentar jamás aferrarse a sus creaciones por sus recursos egoístas. Crea y se desliga. Cuando te desligas de la necesidad del ego de tener más, te unificas con la fuente. Creas, atraes lo que deseas hacia ti y te desligas, sin exigir que se te presente nada más. Si valoras todo lo que surge, aprendes la gran lección que nos dio san Francisca de Asís: «... es dar cuando recibimos». Al permitir que la abundancia fluya hasta ti y a través de tí, estableces correspondencia con la Fuente y aseguras que esa energía siga fluyendo.

6. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros. Puede resultar un concepto difícil si piensas que tú y tus logros sois lo mismo. Dios escribe toda la música, Dios canta todas las canciones, Dios construye todos los edificios. Dios es la fuente de todos tus logros. Y ya oigo las protestas de tu ego, pero sigue sintonizado con esta idea. Todo emana de la Fuente. ¡Tú y tu Fuente sois uno y lo mismo! No eres ese cuerpo y sus logros. Eres el observador Fíjate en todo y agradece las capacidades que te han sido concedidas, la motivación para lograr cosas y las cosas que has acumulado, pero atribúyele todo el mérito a la fuerza de la intención que te dio la existencia y de la que formas parte materializada. Cuanto menos necesites atribuirte el mérito de tus logros más conectado estarás con las siete caras de la intención, más libre serás de conseguir cosas, que te surgirán con más frecuencia. Cuando te apegas a esos logros y crees que lo estás consiguiendo tú solo es cuando abandonas la paz y la gratitud de tu Fuente.

7. Libérate de tu fama. La fama que tienes no está localizada en ti, sino en la mente de los demás y, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella. Si hablas con treinta personas, tendrás treinta famas distintas. Conectarse a la intención significa escuchar los dictados de tu corazón y actuar basándote en lo que tu voz interior te dice que es tu meta aquí. Si te preocupas demasiado por cómo te van a percibir los demás, te habrás desconectado de la intención y permitido que te guíen las opiniones de los demás. Asi funciona el ego. Es una ilusión que se alza entre ti y la Fuerza de la intención. No hay nada que no puedas hacer, a menos que te desconectes de la fuerza y te convenzas de que tu meta consiste en demostrarles a los demás tu superioridad y autoridad y dediques tu energía a intentar ganar una fama extraordinaria entre el ego de los demás. Haz lo que haces según la orientación de tu voz interior, siempre conectada con tu Fuente y agradecida a ella.

Mantén tu propósito, deslígate de los resultados y acepta la responsabilidad de lo que reside en tí: tu carácter. Deja que otros discutan sobre tu fama; no tiene nada que ver contigo. O como dice el título de un libro: Lo que pienses de mí no es asunto mío

domingo, 11 de septiembre de 2011

Un momento de deliciosa meditación...
Un momento para estar con tu Ángel interior...


Gayatri (Gāiatrī) Mantra





Gayatri mantra es uno de mis mantras favoritos.

El Gāiatrī o Gayatri Mantra es un verso de 3 grupos de 8 silabas cada uno. La palabra Gāiatrī es la forma femenina de gāiatra, combinación de dos palabras sánscritas: ganat (que se canta) y trayate (da liberación), por lo cual podemos definirlo como: "Canto que concede la liberación".

Es uno de los mantras vedicos más reverenciados del hinduismo y es una adoración a Savítri (el dios del Sol, “estimulador, vivificante”) como generador, por eso también a esta oración se le personifica como Savitrī (hija del dios del Sol), esposa del dios creador Brahmā y veda mata, la madre de los Vedas.

Es un mantra que se recita 108 veces al amanecer y 108 veces en el crepúsculo. Gāiatrī o Gayatri Mantra es también conocido como Veda Gayatri o Surya Gayatri.



Om Bhur Bhuvah svaha

Thath savithur varenyam
Bhargo devasya dhimahi
Dhiyo yonah prachodayat


Es precedido por el prefijo "om bhur bhuvah svaha", una fórmula mágica tomada del Yajur Veda y el verso 3.62.10 del Rig Veda.

Es dificil traducir sus palabras exactamente, pues mas que significados literales, cada una de ellas engloba todo un concepto, trataremos de dar la idea mas cercana posible:


Om: palabra mágica formada por tres letras: a, u y m, con diversas interpretaciones esotéricas. Es una invocación a Dios.
Bhur: “Tierra” o plano fisico
Bhuvah: “atmósfera” o plano astral
Svaha: “sol” plano espiritual o celestial.
Thath: Eso que es - Paramatman transcendental
Savithur: Ishvara - El Creador
Varenyam: A quien es justo adorar
Bhargo: La luz que confiere sabiduría - Destructor de todos los pecados e ignoancia
Devasya: Realidad divina - Resplandeciente - Brillante
Dhimahi: Meditamos
Dhiyo: Buddhi - Intelecto - Entendimiento (Dhüo - Dhi io)
Yonah: quien nuestro
Prachodayat: Ilumine - Guíe

Sin ser una traduccion exacta o limitativa, esto es lo que el Gayatri Mantra busca comunicar:

Meditamos en la gloria del Creador del Universo, a quien es justo adorar, que es una encarnación del conocimiento y la luz y que es el destructor de todos los pecados y la ignorancia. Ojalá que Él ilumine nuestros intelectos.

Esta es la versión de Deva Premal preciosa



Y esta es otra versión mas contemplativa.