jueves, 30 de junio de 2011

Me declaro vivo




Luis Espinoza (Chamalú – 1994)

Saboreo cada acto. Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí, entonces me portaba como los demás querían y mi conciencia me censuraba. Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación siempre había alguien difamándome. ¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario! Desde entonces me atreví a ser como soy!

He viajado por todo el mundo, tengo amigos de todas las religiones; conozco gente extraña: vegetarianos que devoran al prójimo con su intolerancia, personas que caminan con un cartel que dicen: “Yo se más que tu”; médicos que están peor que sus pacientes, gente millonaria pero infeliz, seres que se pasan el día quejándose, que se reúnen los domingos para quejarse por turnos, gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.

El árbol anciano me enseñó que todos somos lo mismo.

La montaña es mi punto de referencia: ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera, yo sigo caminando indetenible, soy guerrero: mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad, y si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción, prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida. Quizás solamente teníamos que ser humanos.

El que tu no veas los átomos, no significa que no existan. Por eso es muy importante que sea el Amor lo único que inspire tus actos. Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos, sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz.

En realidad, sólo hablo para recordarte la importancia del silencio. Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra detrás de las palabras; no soy un sabio, sólo un enamorado de la vida.

El silencio es la clave, la simplicidad es la puerta que deja fuera a los imbéciles. La educación oficial te prepara para que seas tu propia interferencia. Es interesante ver cómo los programas educativos eligen cuidadosamente todo lo esencial para descartarlo; así, no se enseña a vivir ni a morir, a amar ni a reír. La gente feliz no es rentable, con lucidez no hay necesidades innecesarias.

No es suficiente querer despertar, sino despertar. La mejor forma de despertar es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen al lado. Recuerda que el deseo de hacerlo bien será un interferencia; es más importante amar lo que hacemos y disfrutar de todo el trayecto; la meta no existe, el camino y la meta son lo mismo, no tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente.

No, no te resistas, ríndete a la vida, quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede, entonces se encarnan las utopías y lo imposible se pone a disposición. La mejor manera de ser feliz es: “ser feliz”; reconstruye tu raíz y saborea la vida; somos como peces de mares profundos, si salimos a la superficie reventamos. La frivolidad y la intrascendencia condenan la vida a la muerte. Cuando somos más grandes que lo que hacemos, nada puede desequilibrarnos, pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.

El corazón está en emergencia por falta de amor, hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella; nuestro potencial interior aflora espontáneamente cuando nos dejamos en paz. Quizá sólo seamos agua fluyendo; el camino nos lo tenemos que hacer nosotros, mas no permitas que el cauce esclavice al río, no sea que en vez de un camino tengas una cárcel.

La infelicidad no es un problema técnico, es el resultado de haber tomado el camino equivocado.

Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez, amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones. El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica. Sin amor, el síndrome de inmunodeficiencia será adquirido inevitablemente y ello es mortal.

Desde mi corazón indígena sospecho que ser infeliz es una evasión. ¿Cuán fácil es hacer tonterías en este mundo moderno! Sospecho que el hombre empezó a equivocarse hace mucho tiempo, es decir que ya es tiempo de rectificar la marcha, y reorientando el paso, retomar la sagrada senda del sol. No es posible llegar a nuestro sitio sin trascender el egoísmo; no es posible acceder a la vida plena sin haberse purgado previamente de miedos y temores. La gente está tan acostumbrada a complicarse, que rechaza de antemano la simplicidad; la gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad les resulta sospechosa; la gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
Hay cosas que son muy razonables y… apestan. Ya no podemos perder el tiempo en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacíos de amor.

Un día permitimos que nos esclavizaran y ni siquiera existe. El amo resultó ser un fantasma manejado a control remoto por quienes nos precisan domésticos.

Quienes no están preparados para escuchar tienen la recompensa de no enterarse de nada.

Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga, crea e inventa lo que necesites, haz solo lo que puedas, y fundamentalmente celebra lo que tengas.

La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia, cuando esto lo descubras desde la vivencia, el viento volverá a ser tu amigo, el árbol se tornará en maestro y el amanecer en ritual, la noche se vestirá de colores, las estrellas hablarán el idioma del corazón y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo.

No importa lo que digan de ti… Lo que los demás esperan de ti pueden convertirte en una cárcel; digan lo que digan de mí yo soy el que soy.

domingo, 26 de junio de 2011

Plumas de Ángeles

Los Ángeles aparecen en cualquier parte, hasta en el rock, os comparto una canción de la banda de rock ecuatoriana Viuda Negra a la cual encontré por casualidad buscando una información en internet. Personalmente no es que a mi me guste este tipo de música, pero letra es bastante inspiradora a su manera.

PLUMAS DE ÁNGELES

Ancianos dueños de una tierra mágica
Hablan de un mundo, una civilización
Bajo las aguas que alimentan la selva
Habitan seres entre hombre y caimán
Guerreros invencibles hijos de la luna
Hermanos del delfín y del jaguar
Donde la realidad se mezcla con el sueño
La noche brilla como el día
La muerte es su vida
Sobrevolé la gran esfera en la noche
Topé fondo para poder entender
La diferencia entre la vida y la muerte
Radica en la percepción de cada quien
Me desprendí de mis temores al saber
Que solo el tiempo puede actuar por juez
Para decirme si en verdad me equivoqué
O si se acercará el día que extingamos la vida
Buscando demonios encontré
Plumas de ángeles
Debajo del lago comprendí
Lo oscuro que hay en mi
Buscando demonios encontré
Plumas de ángeles
Porque siendo tan pecador
Me enseñan el camino al Edén.

jueves, 23 de junio de 2011

Pelea de lobos


Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:
“Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón.
Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador.
El otro está lleno de amor y compasión.”
El nito preguntó:
“Abuelo, dime cual de los dos lobos ganará la pelea de tu corazón.”
El abuelo contestó:
“Aquel al que yo alimente.”

miércoles, 22 de junio de 2011

Louise L. Hay



Louise L. Hay es conocida como una de las fundadoras del movimiento autoayuda. Nacida en Los Angeles en 1927, sus padres se divorciaron cuando ella sólo tenía 18 meses. Quedo al cuidado de su madre, y tuvo una infancia muy precaria.

A los 5 años un vecino la violó, pero sus padres la culparon de ello. Cuando tenía 10 años su padrastro, que la solía golpear, comenzó a abusar sexualmente de ella. Necesitada de amor, Luis se entregaba a cualquiera que le prestara un mínimo de atención, quedando embarazada a los 16 años y dando su bebé en adopción, al que nunca más volvió a ver.

Louis, después de esta experiencia, decide llevar a su madre a Chicago y dejar a su media hermana a cargo de su padrastro.

Unos años más tarde se muda a la ciudad de Nueva York, donde encuentra trabajo como modelo. Su vida parece mejorar en aquel tiempo, a pesar de todas sus experiencias pasadas, pero continúa sintiendo una muy baja autoestima. A pesar de todo, conoce a un hombre rico y educado que la hizo feliz durante 14 años, antes de dejarla por otra mujer.

En 1970 experimentó una inclinación por las prácticas espirituales, como la meditación trascendental, y empezó a asistir a reuniones de la Ciencia religiosa, de la que con el tiempo se convirtió en oradora, dando consejo a muchas personas y comenzando así una carrera a tiempo completo. Varios años después, comenzó a estudiar las causas psicológicas y espirituales de la enfermedad, desarrollando pautas de pensamiento positivas para revertirla y crear salud. Con esta compilación escribió el que sería su primer libro en el año 1976 titulado “Sana tu cuerpo”, que llegó a mas de 30 países y fue traducido a 23 idiomas, y a sido uno de sus títulos mas vendidos.

Pasado el tiempo, le diagnosticaron un cáncer vaginal. Ella sabía que esta enfermedad se había manifestado a causa de sus antecedentes de abuso sexual y al resentimiento que aún existía en ella. Sin embargo, sabiendo que la enfermedad es algo que se cura desde dentro, puso su filosofía a prueba desarrollando un programa intensivo de afirmaciones, visualización y limpieza nutricional y con la ayuda de un terapeuta logró sacar todos sus sentimientos reprimidos. Para limpiar su cuerpo de toxinas, practicó la terapia colónica y siguió una dieta vegetariana estricta. Seis meses después el cáncer había desaparecido completamente, lo cual es una prueba viviente de que una enfermedad incurable puede sser sanada si combiamos la forma de pensar, creer y actuar.

En 1980 Louise deja Nueva York y marcha a California del Sur donde continua ayudando a mucha gente en sus talleres. En 1984 publica su libro más importante “Usted puede sanar su vida”, convirtiéndose en un Best-seller. Gracias a su enorme éxito, crea una editorial propia HAYHAUSE, que se ha convertido en una corporación prospera.

Los principios básicos que Louise nos enseña son importantes: todos creamos nuestras experiencias a través de nuestros pensamientos, pero negamos nuestro poder culpando a otros de nuestras frustraciones. De hecho, nos explica que nuestra vida es un reflejo de nuestro estado mental, y que podemos crear una vida más plena, en paz y armonía. Louise ha producido un gran cambio en las mentes y así en la vida de muchas personas. Recientemente, Louise trabaja menos y se dedica a disfrutar de la vida en su casa de San Diego, donde ella misma cultiva sus vegetales y flores y cuidando a sus animales domesticos.

domingo, 5 de junio de 2011

Y tu ¿cual de los tres eres?



Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y lo difíciles que le resultaban las cosas. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente.

Mirando a su hija le dijo:
- "Querida, ¿qué ves?"
-"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó:
"¿Qué significa ésto, padre?"
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"- ¿Cuál eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?

¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú, ¿cual de los tres eres?