viernes, 30 de octubre de 2009

El Arcángel Zadkiel y el Ho'oponopono


EL ARCANGEL ZADKIEL Y EL HO’OPONOPONO

En mi búsqueda y estudio sobre la relación de los ángeles y las técnicas de crecimiento personal, y escuchando los mensajes recibidos en mis sueños y meditaciones, he podido comprobar que todas las técnicas están íntimamente relacionadas con ellos.

En una ocasión en el taller de la sodalita y el ho’oponopono, realizado en el foro de Tu poder interior, salio a relucir que aparecía Zadquiel, en vez de Raziel, que es el regente de la sodalita, de allí, me surgió la curiosidad, porque la llama violeta de Zadquiel es lugar de transmutación, cosa que se sigue en el Ho’oponopono con las memorias erroneas.

Zadquiel es el regente de la amatista como ya comprobamos en el taller de esta, pero es el precursor del ho’oponopono y de seguido os lo explico.

Los temas que trata Zadquiel son:

Libertad interior y exterior.

Transformación de las partes del ser irredento (que está sin redimir) (una de las descripciones de redimir es: Poner término a algún vejamen, dolor, penuria u otra adversidad o molestia).

Autorreconocimiento.

Permitir el cambio, transformación a mejor.

Disolución y liberación del karma.

Muerte y resurrección.

La energía del árcangel Zadquiel puede tener un efecto importante en nosotros. El árcangel Zadquiel nos abre los ojos a las verdades espirituales, a la verdad sobre nosotros mismos y al verdadero motivo de nuestra existencia aquí.

Todas las inculpaciones que repartimos en el exterior se diluyen en el reconocimiento de nuestra propia responsabilidad. En un momento determinado de nuestro desarrollo tenemos que reconocer sin reservas que nuestro propio deseo consiste en superar una nueva encarnación terrenal para solucionar determinados asuntos inacabados, haciendo realidad nuestro Yo divino a través de actuaciones constructivas y de la adquisición de conocimientos espirituales.

La creación divina se vuelve más bella y rica gracias a nosotros, pues a través de nosotros se puede propagar el amor divino.

Tan pronto asumamos en nuestra vida, toda la responsabilidad de estar aquí, de nuestra tarea y de los acontecimientos de nuestra vida, la energía de Zadquiel nos ayudará a conseguir la verdadera libertad. Gracias a su influencia empezamos a reconocer nuestras fijaciones y nuestro aferramiento a los problemas. En cuanto se clarifiquen las estructuras que crean nuestros problemas, nos podremos desprender de ellos inmediatamente. Aquí interviene el Ho’oponopono, reconoceremos que realmente no existen esos problemas. Son sombras del pasado y sombras en nosotros mismos, que se hacen visibles en la realidad y que no tienen otra razón de ser que inducirnos a disipara las sombras con nuestra propia luz.

La energía de Zadquiel nos asiste para atravesar el umbral construido a partir de costumbres, formas de comportamiento y pensamientos karmicos, con el fin de conducirnos hacia nuestra verdadera libertad.

Nuestra situación

En nuestra vida vuelve ahora a manifestarse una antigua tristeza y algún profundo dolor olvidado. Ciertos acontecimientos que suceden en nuestras vidas hacen inevitable una confrontación con sucesos de nuestro pasado, de forma que muchas cosas reprimidas, olvidadas o aferradas a nuestro inconsciente afloran a la superficie y ocupan mucho espacio. Es conveniente volver a contemplar una vez mas el viejo dolor y la tristeza y tras eso, limpiar.

Con el Ho’oponopono, se nos concede la gracia de poder transformar totalmente nuestras vidas, soltando viejos lastres y de este modo llegar a disfrutar de nuestra libertad y felicidad.

El arcangel Zadquiel nos devuelve la confianza en nosotros mismos y en nuestro camino.

AFIRMACIONES DE ZADQUIEL

Os pongo dos afirmaciones para liberar y transmutar nuestra memorias con Zadquiel.

-Liberando el dolor, la tristeza y la pena, me convierto en mi propia salvación.

- Me uno a mi origen lumínico y de este modo ya he encontrado mi sentido de la vida.