viernes, 24 de abril de 2009

Carta de Dios



Carta de Dios

Si fuese Dios te diría: “Camina plácido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio. En cuanto sea posible y sin rendirte mantén buenas relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad, en una manera serena y clara; y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia. Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el espíritu. Si te comparas con los demás te volverás vano y amargado; pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tu. Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea; ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos. Se cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños. Más no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales. La vida está llena de heroísmo. Se sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba. Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaire las cosas de la juventud. Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja en las adversidades repentinas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad; sobre una sana disciplina, se benigno contigo mismo. Tu eres una criatura del Universo, no menos que las plantas y las estrellas, tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no, indudablemente el Universo marcha como debiera. Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de Él, y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida, aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Se cauto. Esfuérzate por ser feliz.” (“Desiderata”).
Si fuese Dios, lo que más me sorprendería de los hombres es que se aburren de ser niños, apurados por crecer, pero luego suspiran por regresar a ser niños. Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para recuperar la salud. Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que no viven ni el presente ni el futuro. Que viven como si no fueran a morir, y se mueren como si no hubieran vivido.
Si fuese Dios les diría que se ha abierto un vacío que era necesario y son llamados a una revisión profunda de su surco por la vida. Este instante es para algunos una crisis y una confrontación, un momento de oleajes y zozobras, pero no olviden que está destinado a abrir el portal de un cambio hacia una nueva visión de la realidad. Ahora, que se ha abierto este horizonte, tendrán que poder comprender cómo el mundo interno no puede ser sólo una pieza de engranaje. El mundo humano necesita orden y claridad y abrirse a esta fuerza vital que busca la Alianza con la totalidad de la Naturaleza.
S
i fuese Dios les pediría, que aprendan que toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla.
Que aprendan que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quién tienen en sus vidas. Que aprendan que no es bueno compararse con los demás, siempre habrá alguien mejor o peor que ellos. Que aprendan que “rico” no es el que más tiene, sino el que menos necesita. Que aprendan que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no sabe como demostrarlo. Que aprendan que a veces cuando están molestos tienen derecho a estarlo, pero eso no les da derecho a molestar a los que los rodean. Que aprendan que amigos de verdad son escasos, quien ha encontrado uno, ha hallado un verdadero tesoro. Que aprendan que no siempre es suficiente ser perdonados por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos. Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen. Que aprendan que la verdadera felicidad no es lograr metas sino aprender a ser felices con lo que tienen. Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de sus decisiones; ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celo por lo que les falta y carecen. Que aprendan que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente. Que aprendan que el cielo y el infierno se encuentran en el corazón del ser, estos son estados psicológicos, es nuestra elección de como vivir (Juan Pablo II). Que aprendan que la gran tragedia no es la muerte sino lo que muere en tu interior cuando estás vivo (Gari Busey). Que aprendan que el ego es una imagen falsa de nuestra verdadera esencia. Que aprendan que el ignorante trabaja para su propio bienestar y el sabio trabaja para el bienestar del mundo (Bhagavad Gita). Que aprendan que los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender (el Kybalion). Que aprendan que la imaginación es más importante que el conocimiento (Albert Einstein). Que aprendan que conocerse interiormente es tan importante como saber caminar o emplear las manos. La sabiduría real surge del conocimiento de uno mismo. (Philip Turbis). Que aprendan que tendrán que ver a Dios a través del hombre (Jose Narosky). Que aprendan que ustedes dioses sois (Jesús). Que aprendan que el reino de Dios esta dentro de ti y a tu alrededor, no en mansiones de madera y piedra. Corta un trozo de madera, levanta una piedra y ahí estaré.
Que aprendan que Dios está en su corazón. Que aprendan que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja más rápidamente de ellos, y al dejarlas ir, las deja para siempre al lado de ellos. Que aprendan que a pesar de que la palabra “amor” pueda tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso. Que aprendan que amar y querer, no son sinónimos sino antónimos, el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo. Que aprendan que la violencia es la prostituta de los débiles.
Si fuese Dios te diría que “Los colores hacen que los hombres tengan ojos y no ven. Los sonidos hacen que los hombres tengan oídos y no oyen. Los sabores hacen que los hombres tengan paladar y no disfrutan. La acción y el deseo hacen que los hombres tengan corazón y no sienten”. (Tao Te King).
Si fuese Dios te diría: Elige amar, en lugar de odiar. Elige reír, en lugar de llorar. Elige crear, en lugar de destruir. Elige perseverar, en lugar de empeorar. Elige alabar, en lugar de criticar. Elige curar, en lugar de herir. Elige dar, en lugar de quitar. Elige actuar, en lugar de postergar. Elige crecer, en lugar de consumirte. Elige bendecir, en lugar de blasfemar. Elige vivir, en lugar de morir. Pero claro, están tan ocupados de en buscar valores externos, que no se dan cuenta de lo que realmente importa. El hombre nunca podrá despertarse de la ilusión de la vida, sin antes haberse dado cuenta de que esta dormido.
Si fuese Dios te diría que, La vida es una oportunidad: aprovéchala. La vida es una hermosura: admírala. La vida es una beatitud: gózala. La vida es un sueño: haz de ella una realidad. La vida es un reto: enfréntalo. La vida es un deber: cúmplelo. La vida es una fiesta: celébrala. La vida es preciosa: cuídala. La vida es una riqueza: guárdala. La vida es amor: vívela. La vida es un misterio: descúbrelo. La vida es una promesa: respétala. La vida es tristeza: debes superarla. La vida es felicidad: debes merecerla. La vida es vida: debes respetarla (Madre Teresa).
Si fuese Dios te diría que practicando esto, el hombre será invulnerable e invencible en todos los momentos de la vida, ni pobreza ni infortunio podrán atormentarla.
Si fuese Dios les diría a ustedes a quien tanto amo, ustedes no pueden verme, no pueden oírme. Me imaginan tan lejos, y estoy tan cerca. Soy el mensajero para acercar a quienes están lejos. No soy el mensaje, soy el mensajero. El mensaje es el amor. No soy nada, pero ustedes lo son todo para mí. Permítanme que viva en sus ojos, vean su mundo a través de mí. Recuperen por medio del amor esa mirada apacible, una vez más.
Si fuese Dios te diría que no olvides que el proceso de evolución, perfeccionamiento y autodescubrimiento es eterno.
Como dijo John Lennon, “Tal vez digas que soy un soñador, pero no soy el único. Espero que un día te unas a nosotros y el mundo será uno solo”.

Recuerda: Ni los hombres ni el tiempo desaparecen sin dejar huellas, quedan fijados en nuestras almas.

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